Videoinstalación/sonido de 5 proyecciones simultáneas, sonido 5.1 y cinco stills. La instalación está emplazada en varios puntos de la sala: en el eje central se proyecta un video de amplio formato con 5 stills que lo rodean, desde donde se emite el sonido y la voz. En otro extremo de la sala, tres proyecciones estrechas y de tamaño mayor al natural, desplazan cuerpos por el espacio en un sin fin de continua aparición y desaparición. Otro video hace circular personas de espaldas cerrando y rompiendo el espacio al infinito. El sonido 5.1 se desborda penetrando la sala como materia que sostiene los diversos ejes de la obra. Por el tratamiento de la imagen y el sonido, el espectador queda situado por fuera de los testimonios bajo una experiencia que lo interpela.
Videoinstalación con cuatro proyecciones simultáneas en espacio cuadrado.
En Casa Intima el espectador, al localizarse en el centro de la sala, se enfrenta con una película diferente en cada pared experimentando un estado de pérdida familiar y de violencia urbana.
La obra parte de la demolición de una casa en el barrio Chapinero de Bogotá habitada por varias generaciones de una misma familia. Sus dueños deciden desalojar pero se llevan todas sus partes para construirla de nuevo en otro lugar. La obra es testigo de la demolición, de las últimas escenas cotidianas, el traslado y las voces de sus dueños.
Proyecto para lugar específico con cuatro proyecciones sobre pantallas curvas generando dos ruedos.
“ El espectador ingresa a una sala de exposiciones y en vez de sentirse adentro se siente afuera porque el mas poderosos estimulo que le recibe son las imágenes que viene de unas pantallas macro referidas a las riñas de gallos y a su escenario propio, la gallera”….” Esta alternancia de espacios es interrumpida una y otra vez por la banda sonora, verdaderas referencias que nos arrastran a otras partes y arrastrándonos nos arrastra también a la guerra”.
Cal y Canto es un continuo de video mediante capas visuales que atraviesan la ciudad de Bogotá recorrida desde el desasosiego, la indigencia, y la infancia en abandono como fantasmas que claman por ubicación y presencia. Entre dos salas el video transita de un lado al otro entre múltiples pantallas de formato medio y emplazadas a modo de pancartas de manifestación. La obra contiene una sonoridad persistente que trae consigo el aturdimiento de la ciudad, las calles congestionadas, lugares de tránsito para ser interrumpidas por el pregón de mujeres que mediante el grito solicitan por la calle y en los barrios “botella y papel”.
Video instalación y sonido interactivo en lugar específico, Museo Nacional de Colombia Bogotá, antiguo Panóptico de Bogotá. Construido por el arquitecto Thomas Reed en el s. XIX y que por más de 70 años fue la antigua Penitenciaría Central de Cundinamarca.
La intervención sonora y visual se realiza en las tres salas del primer piso del Museo. En cada sala se proyecta un video que captura la imagen de ese mismo espacio proyectada sobre el muro de fondo, creando un espacio que se desdobla más allá de los muros físicos y del tiempo real. A medida que el espectador va recorriendo las salas se accionan 16 sensores de movimiento para dar salida a fragmentos de voz femeninas y masculinas de colombianos detenidos en cárceles inglesas y colombianas. En la medida en que el espectador transcurre por la sala se van activando pares de voces situadas en las columnas. Cuando se detiene el visitante la voz desaparece.
Video instalación sonido de dos o mas proyecciones enfrentadas y de gran formato. Treno (canto fúnebre) de 14 minutos de duración, construye un diálogo entre dos orillas del río Cauca en Colombia, sometiendo al espectador entre el crecimiento del agua y los gritos a través de llamados sin respuesta.
El sonido Dolby 5.1 actúa como plataforma de un territorio por donde transita el flujo del agua y la voz evocando pérdida y violencia.
Videoinstalación sonido multicanal de 24 minutos de duración, que explora la herencia de un festejo traída por inmigrantes españoles y asimilada por una comunidad del pacífico Colombiano. El montaje de la obra se apoya en dos polípticos de 8 proyecciones horizontales sobre tableros, cuatro a cada lado de la sala, que por momentos están en diálogo y en otros desdoblan y proponen recorridos circulares. Hay una novena proyección circular al piso sobre arena. Entre los sonidos de la obra, el del machete estalla en el aire, tiene eco y resuena en el espacio con voz propia y cultural replicándose mas allá de su propia frontera.