Voz (2006)

La intervención sonora y visual se realiza en las tres salas del primer piso del Museo. En cada sala se proyecta un video que captura la imagen de ese mismo espacio proyectada sobre el muro de fondo, creando un espacio que se desdobla más allá de los muros físicos y del tiempo real. A medida que el espectador va recorriendo las salas se accionan 16 sensores de movimiento para dar salida a fragmentos de voz femeninas y masculinas de colombianos detenidos en cárceles inglesas y colombianas. En la medida en que el espectador transcurre por la sala se van activando pares de voces situadas en las columnas. Cuando se detiene el visitante la voz desaparece.



VOZ, Museo Nacional de Colombia, 2006, Bogotá


Durante el año 2003, y a lo largo de seis meses, realicé en diferentes cárceles una serie de visitas, encuentros y talleres creativos con prisioneros colombianos. Al entender que la prisión cancela de manera progresiva el vínculo con la realidad, al disminuir en cada preso su propia expresión y contacto, me interesé por indagar y amplificar estos mundos minúsculos mediante actividades que fluctuaban entre la visita y los talleres creativos. Esta experiencia produjo un material esencialmente sonoro que se convirtió en el generador de la obra Voz / Resonancias de la prisión. 

 
VOZ, Bienal de Liverpool, Inglaterra, 2010 (No longer empty project)


FICHA TÉCNICA

Voz Resonancias de la Prisión
Instalación interactiva de sonido
3 Salas del primer piso del Museo Nacional de Colombia
16 sensores por sala
Proyección de video en sala 1 y 2
Sonido 5.1 en sala 3
2005


ARTÍCULO DE INTERÉS

Voz, resonancias de la prisión. Por: Marta Rodríguez. 
Visibilidad sin imagen compensatoria. Por: Clemencia Echeverri. 
Topología y deconstrucción en el arte: reconfiguraciones del espacio del museo. Por: Gustavo Gómez P. 
Voz. Por: Clemencia Echeverri. 


GUIÓN 

 

Lo primero que una sociedad empieza a castigar cuando está inmersa en un conflicto es la palabra. La tendencia hacia la defensa de alguna amenaza es desconfiar, perseguir y, sobre todo, callar. A través de la voz proyectamos nuestro intercambio con los demás, contenemos una historia sin contar, reservada y privada. Hablar requiere la atención del otro, la voz es el órgano que está entre dos. La voz es un espacio de contacto, de presencia política, de atención. Se trata de devolver la dignidad, hacer justicia al otro, generar un eco que resuene y recobre la importancia del reconocimiento. Es poder llegar a ser escuchados. 

Clemencia Echeverri 


OBRA 

 

En la instalación Voz / Resonancias de la prisión, rescata la huella sonora de cuerpos aniquilados por la institución carcelaria, el exilio, y también por una arquitectura de poder y control sobre los presos colombianos, tanto en el exterior como en el país. Estos cuerpos a los que se les ha roto la relación con el entorno, el espacio, el transcurso del tiempo, se van desmaterializando en un limbo donde sus manos y piel pierden todo contacto con lo real, sus pies ya no se posan sobre nada, su identidad se borra, donde cualquier inscripción se deshace, y sus palabras no pueden establecer un diálogo. 


DETRÁS DE CÁMARA 

 


EQUIPO DE TRABAJO 

 


BIENAL LIVERPOOL 

 


CRÉDITOS

Dirección general: Clemencia Echeverri 
Cámara: Andrés Guzmán 
Sonido: Nicolás Guarín y Clemencia Echeverri
Diseño sonoro: Daniel Prieto
Edición de sonido: Santiago Camacho
Edición de video: Diego León 
Producción: Lattitude ltda
Distribución: Galería Alonso Garcés, Bogotá


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